miércoles, 2 de diciembre de 2009

Industria minera




Actualmente, la producción minera puede dividirse de acuerdo con las características de los elementos que extrae y beneficia; de esta manera se dice que hay una minería de minerales metálicos (como el oro, la plata, el cobre, el níquel, el estaño y el plomo, entre otros), una minería de minerales no metálicos (como la sal, el yeso o la fluorita) y una minería de minerales energéticos (como el petróleo, el carbón y el gas natural).
Entre los principales minerales metálicos que extrae y beneficia la industria minera se encuentran la plata, el cobre, el zinc y el plomo, cuyos yacimientos se concentran en el centro-norte del país.
Los principales minerales no metálicos que extrae y beneficia la industria minera son azufre, fluorita, sulfato de sodio y barita, cuyos principales yacimientos se encuentran, respectivamente, en las zonas volcánicas, San Luis Potosí, Coahuila y Nuevo León.
Es importante destacar que la minería mexicana también se ocupa de la extracción de ciertos minerales a los cuales -debido a su importancia política y económica- se les ha dado el nombre de estratégicos: son los casos del titanio y el uranio que se emplean para la industria aeronáutica y los desarrollos vinculados con la energía nuclear. Los principales yacimientos de titanio se localizan en Pluma Hidalgo, Oaxaca, mientras los de uranio se encuentran distribuidos en los estados de Chihuahua y Nuevo León.
El hierro y el acero -dada su importancia para la economía nacional- merecen una mención especial, pues la dimensión de la industria siderúrgica (dedicada a la producción de acero) es uno de los indicadores tradicionales del grado de desarrollo del país. El mayor aprovechamiento del hierro se lleva a cabo en las siderúrgicas de Cerro de Mercado en Durango, Golondrinas en Nuevo León y Las Truchas-Lázaro Cárdenas en el estado de Michoacán.

No hay comentarios:

Publicar un comentario