En este apartado, trataremos el tema de los componentes de la economía mexicana, y su peso en porcentaje.
Como primer punto, veremos el sector primario con las diferentes industrias (ganadería, pesca…), sin embargo, hemos podido ver que ha ido decreciendo constantemente y tiene cada vez más un papel menor en el seno de la economía mexicana. En 2006, la agricultura representó el 3.9% del PIB, cuando en 1980 representaba el 7% y en 1970 el 25%, con lo que vemos que su peso se ha reducido en un 6’4% (aproximadamente). Resulta sin embargo extraño que sea el sector con mayor fuerza laboral del país con un 18% en 2003.
Industria pesquera
De acuerdo con los datos proporcionados por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGARPA), la producción de pescados y mariscos en el año 2000 fue de 1.402.938 toneladas, de las cuales 98% fue destinado a consumo humano y el resto a actividades industriales. Asimismo, la SAGARPA reportó que los mayores volúmenes de producción -aproximadamente 50%- corresponden a la sardina (con 35%), además de atún, camarón, mojarra y calamar.
Aunque la sardina es la especie más capturada, su valor económico es relativamente bajo, pues apenas significa 1.7% en el valor de la producción pesquera nacional. En contraste, el camarón participa con 43%, seguido del atún y la mojarra con 7.3 y 5%, respectivamente.
México se divide en cinco regiones costeras: la de mayor producción es la I, misma que concentra alrededor de 66% de la captura en México y aporta poco más de la mitad del valor de la actividad; la región III participa con poco más de 12% del volumen de la pesca y cerca de 16% de su valor. Las especies que más se capturan en esta zona son camarón, mojarra y ostión, entre otras. La tercera región pesquera -en orden de importancia- es la IV, pues su producción representa casi 15% del volumen gracias a la captura de camarón, mero, pulpo y robalo, principalmente. La región II contribuye con poco más de 8% del volumen y cerca de 12% del valor; en ella se captura, sobre todo, atún, camarón y mojarra. La región V -misma que comprende a los estados sin litoral- es la de menor contribución a la pesca nacional, pues el volumen y el valor de sus actividades son cercanos a 2 y 3% del total. En ella, las actividades se realizan fundamentalmente en cuerpos de agua dulce -ríos, lagos y presas-, además de las granjas piscícolas. Las principales especies que produce son bagre, trucha, carpa, lobina y charal.
Ganadería
En México, se crían diferentes tipos de ganado, aunque el más importante -tanto por la extensión que ocupa como por su valor económico- es el bovino o vacuno; más de 60% del total de la superficie dedicada a la ganadería se destina a la crianza de estas especies, que a su vez aportan más de 40% de la producción de carne. Veracruz, Jalisco, Durango y los estados del norte son sus principales productores y su aportación al mercado de los productos lácteos es fundamental.
El segundo tipo de ganado -en orden de importancia- es el porcino. La cría de cerdos para el autoconsumo es una práctica común en muchas regiones de México debido a su bajo costo. Sin embargo, debe destacarse que este tipo de ganadería requiere instalaciones adecuadas y estricto control sanitario.
La carne de cerdo se obtiene en casi todo el país, aunque aproximadamente 75% de ella se produce en los estados de Jalisco, Sonora, Guanajuato, Yucatán, Puebla, Veracruz y Michoacán.
Además del ganado bovino y porcino, se crían ovinos. De este tipo de animales se obtiene, además de la carne, lana para la fabricación de telas. La ganadería de ovinos generalmente es extensiva y las principales entidades productoras de este tipo de ganado son Hidalgo, Veracruz, Puebla y el estado de México.
A diferencia de los anteriores, la carne de caprinos no se utiliza para el consumo humano, pues es demasiado dura; pero su leche es apreciada y su piel se emplea en la industria de la curtiduría. Dos de las particularidades de este ganado es su capacidad de adaptación a todos los climas y terrenos, y el hecho de que es una de las especies que más afectan la cobertura vegetal, pues al comer arrancan las plantas desde la raíz. El mayor número de cabezas de caprinos se encuentra en Oaxaca, Coahuila, San Luis Potosí y Nuevo León.
Al igual que en el caso de la agricultura, donde los sistemas de riego y el uso de importantes recursos económicos determinaba el éxito de la producción en ciertas regiones de la República Mexicana, en la ganadería los sistemas tradicionales -a pesar de sus bajos costos de operación y facilidad de manejo por parte de quienes la realizan- no ofrecen grandes resultados económicos, pues son obtenidos, en la mayoría de los casos, por los ganaderos que cuentan con tecnología y recursos económicos para llevar a cabo sus actividades.
Como segundo punto, veremos el sector secundario con los diferentes tipos de industria (ligera, pesada) e industria básica.
La industria ligera
Se caracteriza por producir bienes de consumo, es decir, artículos que utilizamos diariamente. Entre ellos se distinguen dos tipos: los de consumo no duradero y los de consumo duradero. El primer grupo está integrado por productos que suponen un uso constante y una vida corta -como los alimentos, la ropa y el calzado. Los artículos del segundo grupo duran mucho más tiempo y su aprovechamiento se realiza en un periodo más prolongado, como ocurre con los automóviles, los aparatos eléctricos y los electrodomésticos.
Entre las ramas más importantes de la industria ligera se encuentran la alimentaria, misma que se divide de acuerdo con el tipo de producto que origina; la localización de este tipo de plantas está fuertemente vinculado con los centros urbanos del país, donde habita el mayor número de consumidores. Las industrias textil y del calzado también forman parte importante de la ligera y tienen una amplia distribución en el territorio nacional, sobre todo en los estados de Jalisco, Nuevo León, Guanajuato, Puebla y Veracruz.
En buena parte de los casos, la industria maquiladora -que se dedica al ensamble de piezas para generar otros productos- forma parte de la industria ligera. Las primeras plantas de este tipo se instalaron a finales de la década de los sesenta del siglo pasado en algunas ciudades de la frontera norte. En la actualidad, la industria maquiladora ha extendido sus actividades a casi todos los estados del país.
La industria pesada
La producción de bienes de capital es la característica básica de la industria pesada; en ella se producen los bienes que sirven para producir otros bienes, como ocurre en los casos de la maquinaria, el equipo y las herramientas.
La localización de la industria básica está relacionada con factores físicos, económicos y sociales. El proceso productivo requiere del acceso a recursos naturales como el agua y los minerales; además, necesita de la cercanía a las costas para el desplazamiento de sus productos hacia otras partes del mundo y también requiere de vías de transporte -como las carreteras y los ferrocarriles-, pues sin ellas no podría vincular su actividad con los mercados. Por su parte, los grandes núcleos de población son una fuente de mano de obra y, al mismo tiempo, conforman los mercados donde se comercializan los productos.
La industria básica también puede dividirse en tres grandes vertientes: siderúrgica, automotriz y petroquímica, pues ellas sirven como base a otras industrias.
Minería
Actualmente, la producción minera puede dividirse de acuerdo con las características de los elementos que extrae y beneficia; de esta manera se dice que hay una minería de minerales metálicos (como el oro, la plata, el cobre, el níquel, el estaño y el plomo, entre otros), una minería de minerales no metálicos (como la sal, el yeso o la fluorita) y una minería de minerales energéticos (como el petróleo, el carbón y el gas natural).
Entre los principales minerales metálicos que extrae y beneficia la industria minera se encuentran la plata, el cobre, el zinc y el plomo, cuyos yacimientos se concentran en el centro-norte del país.
Los principales minerales no metálicos que extrae y beneficia la industria minera son azufre, fluorita, sulfato de sodio y barita, cuyos principales yacimientos se encuentran, respectivamente, en las zonas volcánicas, San Luis Potosí, Coahuila y Nuevo León.
Es importante destacar que la minería mexicana también se ocupa de la extracción de ciertos minerales a los cuales -debido a su importancia política y económica- se les ha dado el nombre de estratégicos: son los casos del titanio y el uranio que se emplean para la industria aeronáutica y los desarrollos vinculados con la energía nuclear. Los principales yacimientos de titanio se localizan en Pluma Hidalgo, Oaxaca, mientras los de uranio se encuentran distribuidos en los estados de Chihuahua y Nuevo León.
El hierro y el acero -dada su importancia para la economía nacional- merecen una mención especial, pues la dimensión de la industria siderúrgica (dedicada a la producción de acero) es uno de los indicadores tradicionales del grado de desarrollo del país. El mayor aprovechamiento del hierro se lleva a cabo en las siderúrgicas de Cerro de Mercado en Durango, Golondrinas en Nuevo León y Las Truchas-Lázaro Cárdenas en el estado de Michoacán.
Petróleo
México es uno de los principales países petroleros del mundo. Sus yacimientos se encuentran en la porción oriental de su territorio, en la llamada cuenca del Golfo de México; ésta tiene una extensión de tal magnitud que, además de incluir la plataforma continental y la zona marina desde Tamaulipas hasta Chiapas, abarca los estados de Texas y Louisiana en Estados Unidos de América, así como el norte de Guatemala. Para su explotación esta cuenca se divide en norte, sur y marina.
La explotación industrial de este recurso se inició a principios del siglo XX en la zona norte, que abarca desde las proximidades de Reynosa, Tamaulipas, hasta el centro del estado de Veracruz. Esta zona es la de menor producción desde 1966; sin embargo, en Tampico y Poza Rica existen instalaciones donde se procesa el petróleo de otras regiones. Los principales pozos de esta zona se localizan en Altamira, Poza Rica y las cercanías del puerto de Veracruz.
La zona sur, que ocupa el segundo lugar en producción, abarca desde el centro de Veracruz, hasta el estado de Tabasco y el norte de Chiapas, donde se encuentran los mayores depósitos de su territorio. La extracción de hidrocarburos se lleva a cabo en siete regiones: Samaria-Sitio Grande, Jujo-Tecominoacán, Bellota-Chinchorro, Luna, Muspac, Cinco Presidentes y Chilapilla-José Colomo. Además existen instalaciones petroquímicas en Coatzacoalcos y Minatitlán, Veracruz; por su parte, el puerto de Pajaritos cuenta con instalaciones para abastecer a los barcos que transportan el petróleo a otros países, principalmente Estados Unidos de América.
La zona marina -por el volumen de su producción- es la más importante de todas. Incluye los yacimientos de la sonda de Campeche y otros que aún están por explorarse. La extracción se lleva a cabo en plataformas petroleras y son identificables seis grandes depósitos: Cantarell, Ku-Maloob-Zaap, Ek-Balam, Abkatún, Pol-Chuc y el litoral de Tabasco.
En México la extracción y distribución del petróleo está a cargo de una sola empresa propiedad del Estado: PEMEX.
Carbón
México es uno de los pocos países latinoamericanos que poseen yacimientos de carbón. Sin embargo, son muy pequeños en comparación con los que se encuentran en otras naciones como Estados Unidos, el Reino Unido y Alemania.
En la República, la única zona productora de carbón se ubica en el noreste del estado de Coahuila, en las cercanías de las ciudades de Piedras Negras, Sabinas, Nueva Rosita y Múzquiz. La extracción de este energético se inició en el siglo XIX, para abastecer de combustible a las industrias de Monterrey. Debido a que el carbón posee un elevado poder calorífico, es utilizado en la planta Carbo eléctrica de Nava, Coahuila, que abastece el noroeste de México y exporta sus excedentes a Estados Unidos.
Ramas de la industria básica
La industria siderúrgica se dedica a la producción de acero, la cual refleja el grado de desarrollo industrial de una nación. En América Latina, México es uno de los principales productores de este metal.
A su vez, la industria automotriz se dedica al ensamble de vehículos automotores, a la fabricación de refacciones y la construcción de carros de ferrocarril. En México se asienta en el centro del país en ciudades como Cuernavaca, en Morelos, Puebla, en el estado del mismo nombre, y Toluca, en el estado de México. Un interesante ejemplo de esta industria se encuentra en Ciudad Sahagún, Hidalgo, donde se construyen los vagones que utiliza el metro de la ciudad de México.
La importancia de los yacimientos y la producción petrolera de la República Mexicana ha implicado la necesidad de construir una industria petroquímica en los estados de Veracruz, Guanajuato, Tamaulipas, Puebla y Tabasco. Sin embargo, y a pesar de la importancia estratégica de su producción, la industria petroquímica controlada por PEMEX enfrenta graves problemas para su ampliación y modernización, pues México, siendo un importante productor de petróleo, es importador de sus derivados.
Como tercer punto, trataremos uno de los componentes del sector terciario o servicios, como puede ser el turismo.
En el ámbito mundial, México ocupa el séptimo puesto en captación de turistas internacionales y el 11° en captación de divisas.
Por su historia, su geografía, su riqueza de recursos naturales y su intensa vida cultural, México ofrece a los viajeros una extensa variedad de atractivos turísticos: la herencia de civilizaciones prehispánicas y el desarrollo de sitios arqueológicos como símbolos de identidad nacional, la incomparable belleza de sus playas, el encuentro de los vestigios de culturas milenarias conjugadas con grandes urbes, extensas áreas naturales con elementos históricos que lo hacen único en el mundo, así como una infraestructura turística de vanguardia internacional.
El turismo es también para México una de las bases económicas del país, gracias a que su industria genera empleos, fomenta el desarrollo regional, acelera los proyectos de infraestructura y difunde los atractivos culturales y naturales de la nación.
En México, el sector turismo aporta más del 8 por ciento del Producto Interno Bruto Nacional y contribuye con más del 9 por ciento de los empleos directos e indirectos.
Otro elemento que hay que tener en cuenta en la economía mexicana es el factor remesa. Se trata de contribuciones enviadas por los mexicanos que trabajan en el extranjero, a sus familias en México. Este “nuevo componente” de la economía mexicana se ha convertido en una fuente substancial y creciente de esta economía, estimadas en 18.000 millones de USD en el 2005, siendo así el tercer país que más remesas percibe, tan solo superado por India y China. En el 2004 ya se habían convertido en la segunda fuente de ingreso extranjero después de las ventas de exportaciones de petróleo, equivalentes a la misma cantidad que entró de inversión extranjera directa (IED), y superior a los ingresos derivados del turismo, representando el 2,5% del PIB nacional. El crecimiento de las remesas ha sido acelerado: se han duplicado desde 1997. Se registraron más de 41 millones de transacciones de remesas el 2003, de las cuales el 86% se hicieron de manera electrónica.
Los principales estados receptores de remesas en el 2004 fueron Michoacán, Guanajuato, Jalisco, México y Puebla, los cuales capturaron en conjunto el 45% del total de las remesas de ese año. Diversos gobiernos estatales, con el apoyo del gobierno federal, han implementado programas que utilizan parte de las remesas que contribuyen voluntariamente las familias receptoras para financiar obras públicas. Este programa, denominado Dos por Uno está diseñado para que por cada peso “donado” voluntariamente por las familias, el estado y el gobierno federal ponen dos pesos para la construcción de infraestructura en sus comunidades.
Como dato curioso acerca de este fenómeno creciente en México, se estima que la mitad o más de los inmigrantes mexicanos a los Estados Unidos no son legales, y por tanto no tienen acceso a los canales formales de transferencia usualmente bloqueados para los inmigrantes ilegales ya que no cuentan con documentos de identificación aprobados. El gobierno mexicano, consciente de la rentabilidad económica de los trabajadores inmigrantes, creó la Matrícula Consular de Alta Seguridad (MCAS), un documento de identidad que emiten los consulados mexicanos. Este documento ya se acepta como carné de identificación en 32 estados norteamericanos, y en miles de agencias policíacas, cientos de ciudades y condados, así como por varias instituciones bancarias.
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