II. El mecanismo de la investigación científica
¿Cómo se desarrolla la investigación?
Según Darwin, el conocimiento siempre se inicia a partir de los hechos, a partir de la evolución de los mismos. Se trataría de la primera fase de una investigación, sin embargo, avisa, cualquier observación es ya en si misma un principio de análisis, pues lleva consigo una selección, comparaciones, deducciones…
Para Gorki, hay que saber sacar un sentido al hecho, ya que por sí mismos, los hechos no explican nada. Por tanto, la tarea de la investigación científica no consiste en registrar y coleccionar hechos, sino en descubrir, tras de la apariencia de los fenómenos, su verdadera esencia.
La primera etapa de la investigación consiste en observar los hechos, en seleccionar los significativos, en descubrir las relaciones que los unen entre sí y en evidenciar, en cada hecho concreto, los aspectos más sustanciales o significativos.
El espíritu de observación y la capacidad de meditar son cualidades esenciales para realizar este trabajo.
Una vez hecho todo esto, es necesario avanzar aun más y encajar esos resultados obtenidos a través de la observación en un esquema coherente, en una visión (Schumpeter), en el cual se puedan llenar las numerosas lagunas de la observación con supuestos hipotéticos más o menos justificados, de forma que la totalidad constituya una explicación coherente y verosímil, en la cual todos los hechos observados encuentran una explicación y estén unidos entre sí.
La segunda etapa del trabajo científico consiste en formular una hipótesis que explique el conjunto de los hechos de forma lógica y coherente.
En esta etapa, la cualidad esencial consiste en poseer una ardiente fantasía creadora, este último aspecto es de gran importancia para la investigación científica.
La observación es perfectamente pertinente y que puede ser asumida por cualquier estudioso serio. En este sentido, Gramsci atribuye a la fantasía científica, cuya carencia conduce a no ser capaces de ver toda la fecundidad del principio asumido, o bien del valor que atribuía Lenin, ya no en el campo de la ciencia, sino en el de la acción, a la fantasía política y a la organizativa, como dotes fundamentales de un hombre político.
El hecho es que la fantasía, o capacidad del pensamiento para crear mentalmente imágenes subjetivas distintas de aquellas observadas en la realidad. Es decir, de aquellas que se desprenden de la percepción objetiva de la realidad a través de los sentidos, es precisamente esa propiedad característica del pensamiento humano gracias a la cual la conciencia humana, en principio simple capacidad de reflejar la realidad, adquiere esa capacidad de conocerla y modificarla.
Conocerla: porque la fantasía, al permitir la creación mental de toda una serie de imágenes y representaciones, indudablemente basadas en la observación de la realidad, pero que no vienen dadas por la realidad misma, permite formular las hipótesis que más tarde se comprobaran de acuerdo con los hechos.
Modificarla: porque la fantasía permite al hombre crear mentalmente la imagen de aquello que no es, pero que él pretende alcanzar o realizar, es decir, una imagen en base a la cual él actuará para modificar la realidad en la dirección deseada.
Para Marx, es el hecho de que antes de ejecutar la construcción, la proyecta en su cerebro. Al final del proceso de trabajo, brota un resultado que antes de comenzar el proceso existía ya en la mente del obrero; es decir, un resultado que tenía ya existencia ideal. El obrero no se limita a hacer cambiar de forma la materia que le brinda la naturaleza, sino que, al mismo tiempo, realiza en ella su fin.
La tercera etapa del trabajo científico consiste en comprobar rigurosamente que las hipótesis formuladas corresponden a la realidad de los hechos, para lo cual será preciso volverlos a observar, ampliando si es necesario el campo de observación a nuevos fenómenos, así como en profundizar el análisis de los hechos ya conocidos, controlando de todas las formas posibles el grado en que las conclusiones del investigador se ven justificadas y buscando siempre nuevos hechos capaces de confirmar las hipótesis formuladas.
Un fuerte espíritu crítico y autocrático es la cualidad esencial que se requiere en esta etapa al trabajo científico.
La cuarta y ultima etapa del trabajo científico consiste en modificar o substituir las hipótesis anteriormente formuladas con los resultados de la comprobación realizada anteriormente.
El hecho de dedicarse a una investigación concreta presupone ya un cierto interés teórico: el plantearse un problema constituye una suposición primaria y por tanto una primera formulación teórica que inicia la verdadera investigación.
El trabajo de un estudio aislado está siempre integrado en el seno de la actividad investigadora colectiva, social, humana.
El investigador individual utiliza, los hechos observados, descubiertos y analizados por él mismo, sino también los hechos observados, descubiertos y analizados por otros. Lo mismo hace con las hipótesis formuladas por otros investigadores. El investigador individual utiliza las conclusiones y las elaboraciones de otros científicos como partes integrantes de su propia investigación y elaboración. Han logrado dar forma a un cuadro cada vez más fiel, más rico y mas profundo de la realidad objetiva a la comprensión de esa realidad, nos acerca a la verdad como tal, es decir, a la verdad absoluta.
De estas características peculiares del proceso de conocimiento se derivan dos importantes consecuencias:
La primera: que la condición esencial para poder utilizar los resultados de las investigaciones hechas por otros es que por nuestra parte hayamos ya iniciado una elaboración propia.
La segunda: no solo las concepciones y las ideas evolucionan históricamente, sino que también lo hacen los conceptos que las expresan
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