El capitalismo convierte el trabajo y la fuerza de trabajo en una mercancía más, con lo que la relación M-D-M (características de la producción) pasa a convertirse en D-M-D (el dinero es principio y fin de todas las relaciones sociales). Pero, en los medios de producción como en la fuerza de trabajo, se trata de mercancías, y por tanto, se trata de dos productores de valor de cambio.
Vemos que el origen de la plusvalía radica en el valor de la fuerza de trabajo. Se trata de un concepto de mercancía, pero eso no significa que consideremos el trabajo como mercancía. Lo llamamos así, por ser la fuerza de trabajo el instrumento de los trabajadores a la hora de realizar su trabajo.
La plusvalía aparece cuando el trabajador da al producto la fuerza de su trabajo. Se convierte entonces en un valor superior al de los costes de producción, debido a que la elevada cantidad de tiempo que realiza el trabajador es superior a las que realmente se necesitan, por lo tanto, el trabajador produce más con su trabajo que los medios de subsistencia de un día.
Vamos a dividir la jornada de trabajo en dos partes:
- el trabajo necesario
- el trabajo excedente.
Aparecen los componentes del valor, que consta de tres partes:
· el capital constante: máquinas y materiales usados
· capital variable: valor de la fuerza de trabajo y produce excedente
· la plusvalía.
También vemos la aparición de diferentes tasas:
· Tasa de plusvalía: proporción de plusvalía con respecto al capital variable (p’) Marx llama a esta tasa, la tasa de explotación.
· La composición orgánica del capital: se trata de una fórmula que se usa para medir la amplitud en la que el trabajo es provisto de instrumentos y materiales.
· Tasa de ganancia: la tasa más importante para el capitalismo, ya que supone la proporción de la plusvalía con respecto al desembolso total del capital.

No hay comentarios:
Publicar un comentario